Gary Moore ha fallecido este fin de semana. Ya no entiendo nada. Y lo peor es que he dejado de querer entenderlo. Mientras tanto, el mundo sigue lleno de bastardos.
Las versiones fotocopia siempre me han parecido una chorrada que no deberían utilizarse nada más que para pasar el rato encerrado en el garaje. En el otro lado de la balanza están ejemplos como este:
Este dúo lleva unos cuantos añitos apareciendo asiduamente entre alabanzas en las revistas especializadas de guitarra. Como es habitual, son unos completos desconocidos entre el gran público. Auténticos metalheads que un día llegaron a la conclusión que pocas oportunidades iban a tener si se mantenían dentro del rebaño.
Por lo visto debe haber alguna ley no escrita por la que cualquier chica armada con una guitarra acustica que no se dedique a cantar estupideces sobre su novio o su unicornio favorito debe ser lapidada en la vía pública. O algo así. Kaki King, como era de esperar, no se libra de esas críticas tan objetivas aunque me parece que ella pasa bastante de tanta tontería…
El bueno de Steve Vai recuerda como fué su primera audición para entrar en la banda de Frank Zappa.
Steve Vai tocando uno de sus temas referentes con la Holland Metropole Orchestra en el 2005. Una excusa más para alucinar con el tipo que no parece conocer los límites.
Un jovencito Paul Gilbert versioneando a Joe Satriani en el M.I.. La banda, The Evil Stepsisters cuenta además entre sus filas con Jeff Berlin y Taka Numazawa. Como mínimo hace veinte años de eso…
Grabación de una televisión británica en 1969. Su reinado es indiscutible y jamás será destronado.
Siempre me ha caído muy bien Dweezil Zappa. Sus primeros discos en aquellos lejanos 80 era muy cachondos y tenía la suficiente personalidad como no intentar seguir los pasos de su genial padre ni aprovecharse de ello. La infancia soñada para cualquiera que le gustase la música y tuviera dos dedos de frente. Por si fuera poco ahora honra la memoria de su padre de una manera que nadie más podría conseguir. Con el tiempo se ha convertido en el gran músico que se intuía en el pasado.
Lo que viene a continuación es el famoso solo del primer disco de Van Halen tocado por Dweezil en un concierto del año pasado, algo que todo cristo ha intentado imitar y pocos han logrado hacer tan bien. No quiero ni pensar la de anécdotas que debe tener para contar este hombre y la rabia que da no haber estado en su pellejo. Sólo hay que prestar un poco de atención a la introducción.