Por lo visto debe haber alguna ley no escrita por la que cualquier chica armada con una guitarra acustica que no se dedique a cantar estupideces sobre su novio o su unicornio favorito debe ser lapidada en la vía pública. O algo así. Kaki King, como era de esperar, no se libra de esas críticas tan objetivas aunque me parece que ella pasa bastante de tanta tontería…