
Las críticas a esta serie tienen su lógica si te la tomas en serio. Sí, como han dicho por ahí, es una sucesión de tetas, culos y ketchup con escenarios que parecen renderizados por un montón de PCs tuneados con neones y ventiladores gigantes. Incluso de vez en cuando hay hasta vísceras que parecen de serie B. Tan excesiva como la descripción realizada. O incluso más. ¿Escandalosa? La gente debe estar de coña.
Esta semana se ha emitido el doceavo capítulo. El día de las revelaciones ha llegado: Habrá que matarlos a todos. Rematadamente entretenida.