Pocas cosas se pueden decir de un grupo que es capaz de hacer discos como Gentlemen,Black Love y el injustamente olvidado 1965. Los de Cincinnati destilaban estilo como nadie en el negocio y sólo la mala fortuna puede ser la explicación a que semejante despliegue de alcohol, humo, malas mujeres y peores relaciones no llevaran a los de Greg Dulli al lugar donde siempre se merecieron. O quizás mejor así.